¡Copia esta Escena! El Puente de Khazad-Dûm

No puedes pasar -dijo Gandalf. Los orcos permanecieron inmóviles, y un silencio de muerte cayó alrededor.
El Balrog no respondió. El fuego pareció extinguirse y la oscuridad creció todavía más. El Balrog avanzó lentamente, y de pronto se enderezó hasta alcanzar una gran estatura, extendiendo las alas de muro a muro...

Menuda escena, ¿eh? ¡Pues copiala! El Dungeon Master no está para ser original, sino para que la partida resulte entretenida. Cuando veas una escena en el cine o en un libro que te deje la boca abierta, piensa una manera de llevarla a una partida, sin pudor. Si la fuente es conocida por tus jugadores (y lo más probable es que esta la conozcan), también debes pensar en formas de adaptarla. Este es el primero de una serie de artículos de escenas interesantes que puedes incorporar a tus partidas.

Cómo podemos usar el Puente de Khazad-Dûm...
Los puentes funcionan muy bien como escenario dramático en una pelea, ya sean de piedra y sin barandilla como el de Khazad Dûm o uno de cuerda (juraría que en Indiana Jones o en Piratas del Caribe alguna pelea hay en este tipo de puente).

• Permite a los jugadores interactuar con él arrojando adversarios por el borde. Fomentalo usando monstruos de tamaño pequeño para que tengan un bonificador adicional. Cuando usar un entorno de forma efectiva permite hacer más daño a un oponente que pegarle un espadazo, acabas de crear un entorno dinámico en el que los personajes querrán interactuar (o los pnjs lo harán por ellos).
• Da estrategia al asunto si son estrechos, porque los contricantes se tienen que mover por un sitio estrecho. Además la epicidad aumenta si la pelea se ve cubierta por una lluvia de flechas o (como las de los arqueros orcos del ejemplo) o de conjuros. Piensa que no todas ellas tienen que ser ataques reales sobre los jugadores, sino efectos especiales.
• Y por supuesto, ser castigado por los hechizos o por el peso de una criatura formidable puede resquebrajarlos y destrozarlos en mitad de la pelea, forzando a usar tiradas de Saltar, Equilibrio y demás en los últimos asaltos antes de que el puente se destroce por completo y se tenga que dejar la pelea para otro momento.

Cómo podemos usar al Balrog...
Esta parte es la más delicada, porque es la que todo el mundo va a reconocer más. Mi consejo es que obvies al demonio de marras y te centres en el silencio y la sensación opresiva muy adecuada desde luego para jefes finales. La escena del Balrog funciona básicamente enviado una hueste de rivales que los personajes puedan matar con facilidad (esbirros si usas Cuarta), pero que amenacen con derrotarlos simplemente por ser muy numerosos. Cuando los personajes empiecen a estar agobiados por el número, es el momento de hacer huir a la turba, aterrorizados sus miembros. Cuando los personajes se pregunten por qué se retiran ahora que empezaban a arrinconarles, es el momento de hacer caer un silencio sepulcral y una sensación de peligro inminente.

Y los personajes, sangrando, sudorosos y tratando de recuperar el resuello verán como se acerca su desafío final, lenta y deliberadamente, en todo su terrible esplendor... ¡no me digas que derrotarlo no pondría un bonita conclusión para una jornada de juego!

2 comentarios:

Oca dijo...

Tienes toda la razón del mundo. He usado muchas escenas de películas y de libros y la verdad es que resulta, sobretodo si los personajes reconocen la escena y comentan todos a gritos: "¡Coño! ¡Como en la pelicula tal!", y se emocionan mucho más de lo que pretendías, además, son casi siempre las escenas que más recuerdan.

Muy bueno el articulo. Me gusta.

Tharlorn dijo...

Sentirse el protagonista de una escena de acción tan trepidante como una película hollywoodiense está muy bien. Por supuesto, hay que tener cuidado de elegir cuándo y dónde se hacen estas escenas de acción tan especiales. No está mal que los jugadores recuerden aquella épica batalla contra los esbirros de su némesis, pero sería aún mejor si es en el climax de la campaña, contra su archienemigo cuando se de. Vamos, que no hay que permitir que los encuentros secundarios eclipsen a los importantes.

Me alegro de que te haya gustado, Oca. Si quieres comentar qué escenas has copiado tú y cómo las adaptaste, estaría encantado de leerlo.

Saludos cordiales.